La abrió y quedó atónito por lo que encontró en su interior.
Eso cambió por completo el rumbo de su vida.
El escalador llegó a la cima del Mont Blanc y, a una altura de 4,800 metros, se sorprendió al ver que un objeto que parecía una caja era visible en el hielo.

En la caja oxidada, encontró piedras preciosas.
Intrigado por la razón de la aparición del objeto a tan gran altitud, el hombre descendió para investigar más a fondo.
Tras una rápida investigación, el escalador llegó a la conclusión de que la caja había caído de un avión que había desaparecido hacía más de 50 años.

La inscripción en la caja, que decía «Hecho en India», ayudó al alpinista a seguir la pista del avión.
Al revisar los archivos, descubrió que, en 1966, un avión indio había desaparecido efectivamente sobre esta parte de los Alpes.
El hombre, fiel a su honor, no se quedó con el tesoro para sí mismo. Como un honorable francés, llevó la caja a la policía.

Las autoridades locales también actuaron conforme a la ley: durante ocho años intentaron encontrar al verdadero dueño de las joyas o a sus familiares.
Sin embargo, no tuvieron éxito.
Las autoridades de Chamonix, el municipio donde se encuentra el Mont Blanc, informaron al escalador sobre su descubrimiento, siguiendo las normas vigentes.

Cada uno recibió aproximadamente 150,000 euros, lo que equivale a 12 millones de rublos.
El tesoro encontrado por el escalador despertó gran emoción entre el público.
Los buscadores de tesoros no tardaron en fijar su mirada en el Mont Blanc, ansiosos por reclamar su parte del botín.







